Psicoanálisis, psicología, psiquiatría, cultura actual, amor, deseo, sexualidad, perversión, psiquis, enfermedades mentales, paranoia, relativismo, genética, anti genética, ficción real.
lunes, 4 de febrero de 2019
EL SABER DE AMLO
sábado, 31 de marzo de 2018
EL AMOR, FIJACIÓN EN EL INCONSCIENTE CAMBIANTE.
domingo, 4 de diciembre de 2016
domingo, 3 de abril de 2016
INVESTIGACIONES CUANTICAS.
DICE UN FÍSICO.
domingo, 8 de abril de 2012
LEON FELIPE Y EL SIGNIFICANTE
domingo, 1 de abril de 2012
QUIEN NO ES LACANIANO ES REACCIONARIO - Teoría del significante -
domingo, 11 de diciembre de 2011
LO BELLO Y EL SIGNIFICANTE

La incorporación permanente de lo nuevo y su correspondiente producción de sentido dan lugar a lo bello que expresa esta movilidad propia del psiquismo.
domingo, 4 de diciembre de 2011
SUJETO DEL LENGUAJE. TEORÍA DEL SIGNIFICANTE.

¿Cuál es el modo en que se relaciona el sentido con la parte sonora de la palabra?
Pongamos un ejemplo:
A un lado de la frontera de una nación de habla española, digamos México, al árbol se designa con el sonido: árbol; al otro lado, en Estados Unidos, de habla inglesa, se lo nombra con otro: tree. Son diferentes a pesar de producir el mismo significado.
No es la parte sonora de la palabra la que implica en sí misma el sentido, ha de ser otro por lo tanto el mecanismo que lo produce.
Habíamos dicho que no había una unión de sustancia o de naturaleza entre el sonido de la palabra y el objeto o significado al que nombra.
Ahora tenemos la posibilidad de decir algo más: lo que une el sentido a la palabra está en la estructura del lenguaje.
A la parte sonora de la palabra Saussure la llama Significante, y al objeto que nombra, Significado. La novedad de su aporte consiste en que el significado de cada significante no se produce desde el mismo significante sino por la posición que este tiene con relación a los demás. El sentido responde a la relación entre ellos.
lunes, 21 de noviembre de 2011
SIGNIFICANTE, CREACIÓN, BARBARIE

En el artículo del periódico El Mundo, España, 5.08.2011, “El extremismo maligno”, dicen Gustavo de Arístegui y San Román refiriéndose a los cercanos hechos de Oslo:
“Extremismo, radicalidad y odio, como síntoma de una gravísima enfermedad que aqueja a una parte lamentablemente significativa de la humanidad, que justifican la violencia más sanguinaria”.
Nadie puede estar en desacuerdo con esta valoración, pero vamos a plantearnos el interrogante eterno de qué es el ser humano para poder llegar a estos extremos de barbarie.
No estamos planteándonos el interrogante desde un punto de vista ético o moral, sino funcional o mecánico.
Desde el punto de vista del psicoanálisis podemos decir que es a causa del significante.
Como lo hemos desarrollado en otros post, los significantes del psiquismo, son los ladrillos con los que está formado el inconsciente, que a su vez determina los contenidos de la conciencia.
Es una función mecánica. Una construcción de símbolos que se arman como piezas de un puzzle, que se van relacionando entre sí en distintas combinaciones durante la evolución de la personalidad.
Según la combinación que toman en lo inconsciente, un nuevo sentido se produce en la consciencia.
Esto no justifica nada pero explica bastante de los extremos del humanito.
Freud ante la pregunta de qué hacer con ello, decía preferir el trabajo y el amor.
lunes, 21 de febrero de 2011
LA NEGACION Y EL SIGNIFICANTE

Freud escribió un artículo titulado “La denegación” referido al mecanismo llamado Negación, que consiste en que una persona pone un No, o hacer desaparecer de la conciencia un contenido incómodo, pasando a pensar en otra cosa.
Recuerdo el caso de un señor muy moralista que en una crisis resultó ser un cleptómano reprimido. Este tipo de situación psicológica es muy común de ver y se la considera un mecanismo de defensa.
Esta es una cuestión con la que la mayoría de las personas están familiarizadas, pero nos preguntamos cómo se las arregla el pensamiento para ponerla en acción.
Puede responderse por el mecanismo del significante que hemos explicado en distintos ejemplos en los post. El significante es un símbolo que se añade a una cadena inconsciente produciendo un nuevo sentido en la consciencia. Esta capacidad de emergencia del sentido que produce la aparición de un nuevo significante tiene su contrapartida en la capacidad de la conciencia de negar ese mismo sentido, en una especie de efecto de doble dirección, en que lo que emerge desaparece. La negación nos muestra así una cara del mecanismo del significante, que viene a ser como los ladrillos que constituyen nuestro inconsciente.
sábado, 5 de febrero de 2011
LA BELLEZA IMPLICA LA INTELIGENCIA

En las concepciones de la Grecia Clásica, de Platón por ejemplo, la belleza era considerada la máxima virtud. Creo que no la valoraban de un modo superficial o sólo referido a lo bonito de un cuerpo, sino que esta tenía esta consideración porque en ella hallaban coincidencia con la inteligencia.
Un lector podrá preguntarme si alguien estéticamente agraciado es por ello inteligente. De ninguna manera. Nos acordamos del chiste de barrio de la infancia en que los chicos decíamos que había una chavala bonita que se volvía nada apenas abría la boca, que se podía estar con ella en el lecho siempre que no la abriese. En fin, esto puede dar lugar a variadas lecturas críticas. Pero es cierto que más allá de lo bonito que es mera circunstancia, lo bello es lo que tiene inteligencia.
¿A qué inteligencia se referían los clásicos para que coincidiese con lo bello? A la del fundamento del humanito, cuando consigue que su mirada vea el carácter circunstancial de su ser teniendo al mismo tiempo el sentimiento absoluto de su sentido. La clave es la combinación precisa de sentido y sin sentido y su referencia teórica es la teoría del significante de Lacan.
Keats nos ilustra con su famosa frase: belleza es verdad y verdad es belleza y eso es todo lo que necesitas saber.
sábado, 15 de enero de 2011
EL JARDIN DE LOS SENDEROS QUE SE BIFURCAN DE BORGES, Y EL SIGNIFICANTE

Siendo el concepto de significante - tomado de la teoría lingüística del inconsciente de Jacques Lacan - un fundamento del pensamiento, resulta lógico que nos lo encontremos por todos lados, y tratamos de mostrarlo en estos blogs.
En el famoso cuento de Borges, El jardín de los senderos que se bifurcan, un sabio estudioso de la cultura china le muestra a su amigo que el laberinto está hecho de símbolos.
“Diversos tiempos que también proliferan y se bifurcan”. Esta definición del jardín infinito sugiere la ruedita de los significantes que para Lacan configura el inconsciente: Una cadena incompleta que gira tratando de hallar el lugar del eslabón que falta, produciendo cada vez nuevos sentidos.
Otra definición del jardín da la siguiente clave:
“Omitir siempre una palabra…”: Coincide con lo anterior.
Muchas almas (por no decir todas en un sentido metafísico) vienen produciendo en su personalidad un enigma que las nutre desde su historia y que las confunde casi con seguridad en el mundo banal de las cosas. Todas están esperando un punto de convergencia con que identificarse en grupo, que las despierte a su sino.
viernes, 3 de septiembre de 2010
YOURCENAR Y LAS RELIGIONES DEL LIBRO
“En lo que a mí concierne, creo que repetiría con gusto ante las “tres religiones del libro”, el judaísmo, el cristianismo y el islamismo, la palabra desdeñosa que se pasaban solapadamente los espíritus libres de
La impostura no está en los dogmas, los ritos, las leyendas, que pueden ser admirables y enriquecedoras para la psiquis humana, sino en la aserción insolente, encontrada con demasiada frecuencia en estos tres grupos, de que son los únicos que están, por decirlo así, en línea directa con Dios.”
Es el problema que se engendra en la concepción de un significante no partido, no circulante, cerrado sobre sí mismo, que por ello no le es posible evitar radicalizar su cierre ¿Acaso lo que está cerrado puede estar abierto?
sábado, 16 de enero de 2010
EL SUEÑO DEL HUMANITO Y LA BELLEZA
Recorríamos un paisaje que, poco a poco, llegaba al punto de la belleza. Se hacía rogar, pero finalmente apareció ante mis ojos.
Era una especie de edificio o elemento que destacaba sobre el llano, y fue definiéndose poco a poco.
En ese momento le dije a mi acompañante: Es eso, mira allí, allí está.
Al mismo tiempo que se iba definiendo la imagen, vi que estaba de pie, de forma inestable, sobre una cornisa de piedra; y curiosamente – en el sueño soy consciente de esta rareza – en el último instante en que la imagen de la belleza se concretaba, mis pies resbalaban hacia el vacío, y le pedía a mi amigo que me ayudase a sostenerme.
Asociaciones con el sueño:
Me parece una situación relacionada a la cuestión del significante. Lo natural es buscarlo, por lo cual, cuando lo encuentras, te ves amenazado. ¿Qué hacer, humanito, ante esta especie de condena a que la búsqueda obliga?
- Buscar, sin encontrar jamás, es tu destino.
Quien se empecina en quedarse con los productos de lo buscado, construyendo un mundo de cosas encontradas, se torna fanático y destructivo; tanto para él como para los otros.
El humanito, que se cree mucho y es poquito, tiene razones basadas en su dependencia inconsciente (del significante), para creerse mucho. Y para ser poquito también tiene razones: las de poner pies en polvorosa.
domingo, 14 de diciembre de 2008
LAS “PLANTAS SAGRADAS” Y EL PSICOANÁLISIS
Cuando los psicólogos que trabajan con alucinógenos recogidos de las tradiciones americanas, ayahuasca, yague, psicolcibina, peyote, etc., dicen que en sus culturas, los maestros aborígenes se comunican con los espíritus del bajo, del medio y del alto mundo, estableciendo comunicación entre sus tres niveles; agregan que en nuestra cultura occidental este recorrido se traduce por un acceso a la espiritualidad.
Nos parece que la noción de espiritualidad, se utiliza como un comodín, con que se ubican estos niveles, para diferenciarlos de la psicología del comportamiento y la conducta; usan la noción como algo que no es definido explícitamente, o que se menciona como inefable, difícil de ser dicho mediante palabras; es a nuestro entender una noción que se basa en una idealización de lo psicológico.
Se intenta la crítica de la mente entendida como comportamiento, de la que se siente y se constata, precisamente en la experiencia alucinógena, su pequeñez; al ver que hay algo que esta concepción deja por fuera, algo esencial. A esto se lo llama espiritualidad. Nos parece un bello sonido.
Es correcto sostener que existe algo más que la conducta que se ve a simple vista; algo esencial de la mente, del pensamiento humano, que queda sin considerarse en la conducta.
Sin embargo, la bella sonoridad de la palabra espiritualidad – algo que hace sentir como de mal gusto cualquier crítica – es una palabra esencialmente vacía.
Solemos acordarnos de Saussure cuando nos dice que es más fácil hallar una verdad que saber qué lugar le corresponde. Viene al caso pero en una forma invertida. La palabra en cuestión nos parece que ocupa correctamente el lugar de algo esencial del pensamiento, que no está al alcance de la teoría psicológica, pero que la verdad no está dicha con la palabra. Es un señalamiento de lugar, usando el puntero emocional de la idealización.
¿Qué es espiritualidad? Lo que corresponde al espíritu. ¿Qué es el espíritu? Lo que olvida la teoría psicológica que cree que la mente es puro comportamiento.
Me siento de acuerdo con el psicólogo de los psicotrópicos en que esta teoría está coja de lo fundamental y la espiritualidad o la iluminación son los términos con que nombra ese renglón fundamental. Hasta aquí estoy de acuerdo: hay un escalón más, que es esencial.
¿Por qué usa este tipo de términos muy valorizados pero indiscriminados en cuanto a su sentido estricto? Creo que debe ser porque no tiene una teoría psicológica para enfocar su experiencia, viéndose obligado a tomar palabras de la cultura por unos y otros lados. Es una consecuencia inevitable del método un poco demasiado basado en la experiencia, en la empiria.
¿Qué es lo que pondría en ese sitio esencial? El inconsciente. Aquello en lo que consiste el descubrimiento freudiano. Eso, es lo esencial; lo que trabaja el tratamiento psicoanalítico, que no tiene que ver con hacer consciente lo inconsciente, como se supone vulgarmente, pero sí con hacer un viaje dentro de él.
Que el sujeto lo consiga mediante distintas situaciones, métodos o instrumen tos, de acuerdo pero, en todos los casos es un recorrido dentro de lo inconsciente.
Reconozco que la palabra inconsciente no tiene la belleza evocadora que lleva añadida la palabra espíritu o espiritual, pero puede acotarlo y evitar entrar en un efecto emocional de verdad, basado en una sensación de totalidad o de ideal, que es en lo que se entra al utilizar esta bella palabra.
Una manera de explicar lo inconsciente de Freud es como lo hace Lacan, con su teoría del significante. Lo mencionaremos tan sólo en este momento.
¿Por qué hacer este énfasis? ¿Es tan relevante la cuestión? Creo que tiene relevancia en la medida en que la tiene el pensamiento científico. Este pensamiento trata de trabajar con argumentos las cosas de la realidad, dejando fuera la preponderancia de lo emocional. No es que tenga nada contra lo emocional o contra los sentimientos, sólo que creo que su lugar no está en la ciencia o al menos en las explicaciones de que esta nos provee. Puede estar en el camino de producir los descubrimientos que, como decía el mismo Einstein, a veces pasan por la imaginación y por la creación poética. Con lo que no estoy conforme es con que se sitúen elementos emocionales confundidos con ideas, como creo que ocurre en este caso.
Algo parecido ocurre, lo cito tan sólo como otro ejemplo de apoyo para esta crítica, con la palabra energía, que se ha convertido también en una palabra comodín para las cuestiones psicológicas.
También con ella ocurre lo mismo, que suele ubicar bien el lugar de un concepto, pero deja en ese lugar una emoción que se toma como una idea. Que de igual modo, tiene que ver con procesos inconscientes de la naturaleza humana. Aunque esta vez el comodín emocional energía, no tenga tan bellas connotaciones como el anterior, lo que dicho sea de paso, le beneficia.
El aporte freudiano del inconsciente en el psiquismo, nos permite pensar que el humano es el que viaja permanentemente y sin término en el mundo del sentido, que es justamente lo que enseñan las plantas sagradas que utiliza el psicólogo. No es poco viaje, el de las plantas de marras, como el del inconsciente en el psicoanálisis; equivale a encarnar el conocimiento de que vivimos en el constante fluir de las interpretaciones o, por qué no, de las visiones de la propia identidad y del mundo. Algo así como la caída de las ideologías, por decirlo de un modo algo burdo.
Luis Schnitman
14.12.2008
domingo, 27 de enero de 2008
LA RELACIÓN SEXUAL REARMA LA ESTRUCTURA DEL PENSAR

- El enigma psicoanalítico del sexo –
El pensamiento, basado en el significante - producido en la primera infancia en el escenario simbólico de las diferencias sexuales, de acuerdo con la fórmula de Freud – funciona con una lógica de enigma: soy esto porque no soy lo otro, soy en lo que me diferencio.
A partir de allí queda sentada la lógica inconsciente del pensar, donde empiezo a ser yo cuando conozco al otro.
El pensamiento basado en el significante se rearma constantemente, esta su vertiente poética.
Eso somos: un pensamiento sustentado en la diferencia, específicamente en la oposición o juego de opuestos.





