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lunes, 4 de febrero de 2019

EL SABER DE AMLO




Cuando se atreve a decir que va a averiguar lo que ocurrió con los estudiantes de Ayotzinapa, ¿Cómo puede saberlo?

Porque se basa en su saber general sobre el hombre: Su bestialismo radical. Todos saben lo que les pasó.

Este es su saber. Él mismo, siendo el que está más libre de este sino, como ser humano también está sometido a esa tentación. Lo sabe, lo cual le da cierta inmunidad. Saberlo sin dejarse llevar por esa fuerza oscura, le da fuerza como  significante.

Ese es su saber, por eso puede hablar sin levantar la voz.
AMLO es el significante que habla, el hombre que pasa a través del fuego.

domingo, 2 de diciembre de 2018

LA MEMORIA SIRVE PARA…





La memoria sirve para que la realidad que no existe, exista. Porque ¿cuál es la existencia de la realidad sino nuestro recuerdo de ella?

Como cuando Gabriel García Marquez descubrió recorriendo una calle de Londres que de las grandes carrozas, de los fastos del tiempo de la reina Victoria… no había nada.

Como cuando en mi consulta de Madrid, la hija de una paciente anciana al escuchar los relatos de la vida pasada de su madre hizo el descubrimiento y dijo: todo son recuerdos.

domingo, 18 de noviembre de 2018

BLA BLA BLA.



PRESIDENTE DEL MÁRKETING.



Hemos vuelto a la época presocrática, donde la verdad era la verosimilitud. Donde no importaba la realidad objetiva como prueba de verdad, sino que el discurso resultara creíble. Claro que en esa época los griegos eran dueños del mundo, eran todos ricos y con el riñón bien cubierto da igual que se dijera cualquier cosa de la realidad.
Sócrates vino a decir que había que demostrar las verdades que se afirmaban en el discurso y por eso le hicieron beber la cicuta.

Con el fondo de la filosofía de la post verdad que sostiene que no hay ninguna verdad real ahora, que estamos en la olla, el puro bla bla bla ya no funciona como antes.
En el presente quien gobierna la sociedad no es al pueblo a través de sus representantes sino el propagandista. Bla bla bla bla bla bla.

jueves, 18 de octubre de 2018

“COSQUILLA.”


Emmanuel Lévinas.


Sobreviviente de las masacres de Hitler, reflexiona sobre el significado del otro en la sociedad civilizada.

Por Elina Malamud.* Escritora y periodista. (“CUMPLEAÑOS” (En referencia a la fecha de cumpleaños de Hitler). Página 12. Abril. 2018).

“De entre esos sobrevivientes, el filósofo judío lituano y también francés Emmanuel Lévinas se preguntó qué significaba el otro para cada sujeto civilizado. Y dijo que el otro era un Tú lleno de infinito que me determina, que ordena al Yo de tal manera que nunca podría ser el que convierta al Tú en objeto a ser dominado o despreciado o vilipendiado o eliminado, si es que una lega como yo puede ponerse a explicar un tal nivel de abstracción de la otredad.

Escuchar a Lévinas desdice al mundo de un poquito de Heidegger, del poder al servicio del Estado dictatorial, de la inutilidad de las instituciones parlamentarias, de la estigmatización necesaria de un enemigo como forma de estrechar los lazos de una sociedad entre sí y, a la vez, con su dirigente máximo, tal como lo había planteado Carl Schmitt, el politólogo de Hitler, para quien la política era sinónimo de guerra.”

Y concluye Elina sobre la manipulación de la sociedad de derecho, haciendo alusión a un manejo de imagen de los gobernantes, que personalmente me ha llamado del mismo modo mucho la atención:

“…. claro que siempre con una sonrisa evangélica que remplaza, astutamente, las voces estentóreas del cuartel; más aún, se apodera de los medios de comunicación para hacer de la mentira posverdad al estilo de Göbbels y permite que su sociólogo asesor estrella se atreva a decir, con el mayor desparpajo y sin que sus razones nos maravillen, que Hitler era un tipo espectacular. No vuelvo atrás en el tiempo ni recupero amenazas. Solo en este momento de recordar siento una cosquilla que me recorre las avenidas de la Historia.” *

domingo, 16 de septiembre de 2018

LA MATERIA DE ´LO VIRAL´


El asombro.

Lo que se hace viral es algo que asombra, que destaca sobre las muchas escenas y los muchos mensajes. El asombro se siente ante algo que sale de lo habitual.

Una cultura hambrienta de novedad como la nuestra tiene sintonizado el ojo con lo inhabitual.
Una cultura drogadicta del asombro, su cocaína mental.
Por eso mismo, valga decirlo, está en sintonía con el uso de estimulantes como la cocaína que, como potenciador del Yo, induce a querer comerlo todo, genera avidez por los objetos.
¿Se acordará el lector del ´bicho chupa todo´ de la película de los Beatles, ´El submarino amarillo´? 

Lo que produce esta hambre es que la vida ha sido vaciada de sentido. Está vacía de los valores y las motivaciones que dan le sentido a la vida, que producen el deseo de vivir.
Las personas están desenmarcadas, desubicadas y confundidas, son niños que vagan por la oscuridad sin saber qué es lo esencial de vivir. Ni siquiera entienden de qué es vivir sino a través de la avidez de objetos.
El sujeto consumidor se ha formado sobre las bases del sujeto humanista. El valor de la vida ya no es pensar, o quizás se piense a través de la adquisición de objetos.

Es, por otra parte, una cultura infantilizada. ¿Recuerdan cómo los niños pequeños necesitan muchos juguetes? Al igual que les pasa a los habitantes contemporáneos.

¿Sentido de vivir?

El ciudadano de hoy busca ese sentido desesperadamente, para lograr un poco de felicidad, así fuese el mínimo necesario para no caer en la depresión, para no ser desbordado por la tristeza.

De lo que más se enferma la gente es de depresión. Estamos en un tiempo en que la depresión tiene mayor incidencia que las enfermedades del corazón. El vaciamiento de sentido de la vida es el que nos vuelca hacia la novedad. La novedad produce la sensación de algo que vale la pena.

Pero es una forma demasiado simple de despertar a la felicidad y tiene el problema de que no perdura. Para perdurar hay que consumir más y más, como una droga.

Forma sin contenido, aunque tenga por ejemplo un coche de buena marca, pierde su atractivo cuando sale el modelo siguiente.
¿Por qué es mejor? - No, porque es más nuevo.

Sin embargo, la alta incidencia de depresión sugiere que la compra compulsiva de comprar bienes no fuera suficiente estímulo para dar sentido al existir.

domingo, 2 de septiembre de 2018

JORGE ALEMÁN* (psicoanalista argentino-español, escritor) “Obediencia retardada”, de Freud.



“Ni el marxismo, el psicoanálisis, las filosofías Post 68 etc., parecen resolver la inercia ideológica que atenaza los espíritus en lo que Freud llamó en su día una obediencia retardada.” *

Siempre me impresiona esta fijación en el pasado que lleva al rechazo de lo nuevo. La idea de Freud de una obediencia retardada, supongo que nos habla de una reminiscencia inconsciente, que anida en lo profundo de nuestra personalidad apegándonos a las vivencias y a las emociones del pasado.

Indudablemente hay algo entrañable en la nostalgia de evocar sucesos queridos de nuestra historia. No vivimos en el pasado, pero su rememoración gozosa es un placer que nos podemos permitir, en un momento del presente en que llegan a nuestra memoria.

La ´obediencia retardada´ de Freud, ocurre cuando la emoción de lo vivido se fija en nuestra personalidad, gobernando las emociones presentes, en una especie de tiranía, de obediencia debida a un suceso anterior.

Aquí, el tratamiento psicoanalítico ofrece una ayuda, porque nos muestra lo relativo del pasado, nos muestra por decirlo de otra forma, que podríamos tener otro pasado, que podríamos ser otros.

Como dijo Borges, en uno de sus prólogos: “Es puramente circunstancial que seas tú el lector y yo el escritor”.
Esto nos cura de la obligación de vivir en el pasado. El pasado que ha producido nuestro presente es puramente circunstancial. Yo, nos diría Borges, citando a algún pensador apócrifo, soy puramente circunstancial.

Cuando me relativizo de esta manera me curo del pasado y puedo dar pasos en el presente.

En este camino el ´Psicoanálisis Comunitario´ puede ejercer una guía: Que cada paso sea escribir un poema.

sábado, 21 de julio de 2018

POEMA.



La poesía no es una manera de escribir
es un modo de vivir
de sentir la irrealidad
de las palabras
porque la poesía
aspira a ser música
viento...
remolino...
huracán herido.

Ernesto Pérez.

Hay que tener valor para vivir en la irrealidad de las palabras del mundo del poeta que describe Ernesto.
Que nos lleva a “ser música, viento, remolino, huracán herido”.

El que no se atreva a ser su poeta, abrirá su alma a la violencia.
Por eso, en este tiempo de la historia de la bella Colombia, tiene lugar especial el proyecto: COLOMBIA TALLER DE ARTE. 
La oscura tentación de la violencia es que le hace sentir al sujeto que está seguro de algo en esta vida. Porque es necesario valor para vivir en la incertidumbre.

sábado, 16 de junio de 2018

Amar.



« Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace con amor está bien hecho. » *Vincent Van Gogh


lunes, 11 de junio de 2018

QUÉ ES Y CÓMO DEFENDERSE ANTE EL PSICÓPATA.



No decimos ´psicópata´ en el sentido general de enfermo mental, porque enfermos mentales hay de diferentes tipos, y el psicópata es uno de ellos en particular.

Coloquialmente se lo ubica como el manipulador.
Lo es, sin embargo, tiene una forma específica de manipular.

Definición:

Un psicópata es que te la hace y te echa la culpa de habérsela hecho tú a él. Un victimario especializado en hacer aparecer a su víctima como victimario.

Dicho así, en abstracto, suena increíble. Sin embargo, es cierto.

¿Cómo así, podrá decir algún lector? ¿La víctima está sangrando y agarrándose la barriga por la puñalada y se siente culpable de que lo hayan agredido?

Es un modo extremo de decirlo, sin embargo tenemos que contestar afirmativamente. El psicópata tratará de que la víctima sienta que le ha inducido a herirla.

Tal es el poder de su conducta.

¿Cómo defenderse?

Ante una manipulación tan extrema, la solución tiene que ser necesariamente simple: Diciéndole que no.

De este modo, nuestra respuesta al psicópata no tendrá que tener puntos ni comas, ha de ser rotunda y clara. La palabra ´No´, cumple con estos requisitos.
Si le pones una coma de más, te enreda.