
“El gran filósofo idealista de origen alemán Immanuel Kant respondió a la divisa conservadora “¡No pienses, obedece!”, no con otra como “¡No obedezcas, piensa!”, sino con “¡Obedece, pero piensa!”
Cuando somos sometidos a un chantaje como el del plan de rescate financiero, debemos vigilar la intención de dicho chantaje, y esforzarnos en resistir a la tentación populista de expresar nuestra cólera y darnos de cabezazos.
En lugar de ceder a una expresión impotente como ésta, debemos dominar nuestro malestar para transformarlo en la firme resolución de pensar, de reflexionar de manera realmente radical, de preguntarnos sobre el tipo de sociedad que hace posible que existan chantajes de este tipo (una sociedad que, por otra parte, estamos en vías de dejar atrás).”