Ante la frase que dice que la mujer del Cesar no sólo tiene que serlo sino también parecerlo, siento dos emociones contrarias. Por una parte que es una tontería, lo que importa es la realidad concreta y lo demás es paja. Por la otra que hay sabiduría en considerar las formas como una parte esencial en la realidad.
En las reflexiones del filósofo y psicoanalista Zizek sobre el fenómeno WikiLeaks, le da algunas vueltas al asunto.
“Lo único sorprendente de las revelaciones de WikiLeaks es que no contienen sorpresas.
Lo que WikiLeaks amenaza es el funcionamiento formal del poder. Los verdaderos objetivos aquí no son los detalles sucios y los individuos responsables de los mismos que están en el poder, tanto como el poder en sí mismo, en su estructura.
No debemos olvidar que el poder comprende no sólo las instituciones y sus reglas, sino también las legítimas formas de impugnarlas (la prensa independiente, ONG, etc) —como lo dice el indio Saroj Giri: “Lo que ha desafiado WikiLeaks son los canales normales del poder para revelar la verdad". (1)
Nos acordamos de la figura del aristócrata del S.XIX de la literatura inglesa – por citar un ejemplo que podría situarse en esa estructura de cualquier otro país.
Una clase social acantonada en privilegios y sostenida en ellos por varios mecanismos de protección, políticos, económicos, de seguridad, etc.
Sin embargo existe uno de naturaleza psicológica que no suele contabilizarse: La actitud dentro de la que ha vivido: El sentimiento de superioridad respecto al resto de la sociedad.
—La pregunta es: ¿Cómo un sentimiento puede actuar como fuente de protección?
—Aquí corresponde hacer un discernimiento sobre este poder que, a pesar de ser tan simbólico, o precisamente por eso, resulta eficaz. Es el poder de la apariencia.
Si la develación masiva de secretos no ha revelado nada importante, ¿por qué es tan peligroso airearlos ante la vista de todos?
Dice el poder: —Poseemos grandes secretos.
Dice WikiLeaks: — ¡Vaya!, no tienen ninguno. Nos tenían engañados,
Dice Zizek citando al indio Saroj Giri: El poder se debe a que creemos que tienen secretos.
Me acuerdo de un señor educado en ese orden simbólico que se había dispuesto a tomarle el pelo a un lustrabotas reclamándole sin razón que hiciera mejor el trabajo con sus zapatos. Después de la tercera reclamación, el lustrabotas empezó a mostrar signos de indignación, ante lo cual el cruel experimentador dijo: Nos separa una delgada capa, si la forzamos dejará de funcionar.
WikiLeaks ha demostrado la naturaleza simbólica de la capa que separa al poderoso del dominado por el poder: La creencia que el gesto del poderoso genera en el otro.
Como el de la mujer del Cesar, aquí viene a mis mientes otro dicho popular: Mejor dejar a los santos quietos.
—¿Por qué?
—Porque son santos mientras se están quietos, si se los sacudiese se caerían.

No hay comentarios:
Publicar un comentario